El libro negro de los secretos

martes, septiembre 6



F. E. Higgins, 253 páginas, Editorial Puck

GOODREADS


Ludlow hace su primer aparición narrándonos la tragedia que tanto lo atormenta durante toda la historia. Comenzaré describiendo a este muchacho como un chico de familia pobre, cuyos padres son adictos a la ginebra, y obligan a Ludlow a robar a la gente que deambula por las calles de la Ciudad, para, por supuesto, satisfacer su adicción. Sin embargo, cuando el dinero que su hijo les consigue diario, ya no es suficiente y naturalmente quieren más...están decididos a traicionarlo con tal de saciar su ambición. No les contaré qué es lo que hicieron exactamente, porque quiero que experimenten las emociones que sentí al leer ese primer capítulo. Les juro que jamás me había sentido tan horrorizada ante alguna narración, ha sido casi igual de abominable, o quizás peor, que las desgracias de Flores en el Ático.


Sin embargo, Ludlow consigue desprenderse de las garras de sus progenitores y encaminarse hacia un nuevo destino, trepándose en la parte trasera de una carreta, que lo termina llevando hasta un pueblito llamado Pagus Parvus. La llegada del niño coincide con la de Joe Zabbidou, un misterioso hombre de ropajes extrañamente caros y una altura muy notable en comparación con la de los habitantes de esta comunidad.

Así pues, los caminos de ambos se cruzan y desde su primera noche, Ludlow se siente feliz, pues puede abrigarse del invierno, y lo que es mejor, ya no pasará hambre. Me impresionó mucho la fortaleza del protagonista, pues lucha en contra de su propia naturaleza, y ya que Joe posee algunos objetos que podrían valer mucho si se vendieran, Ludlow se resistió a aprovecharse de la confianza del hombre, pues se daba cuenta que huyendo no tendría las mismas comodidades y tendría que continuar solo.

Ahora bien, centrándome en la trama principal, Joe es un prestamista de secretos. Para los que no saben lo que es, un prestamista es una persona que le compra las cosas usadas a la gente, evaluando su valor. Pero aquí se aplica con los secretos, ya que, Joe los compra, por una buena suma de dinero y nada más a cambio, que la satisfacción de haber ayudado a los demás, de haberles quitado un gran peso de encima.

Olvidé mencionar que Pagus Parvus es un pueblo muy pobre, y aunque está mal dicho tomando en cuenta los acontecimientos, también es liderado por Jeremiah Ratchet, un descarado, grosero y muy abusivo hombre, que se aprovecha de los demás por el simple hecho de tener propiedades. Jeremiah Ratchet, vive de las deudas, y todo el mundo lo odia, aunque no se atreven a decírselo, porque le tienen miedo. Es un hombre chantajista y trata de sacar beneficios de alguna penalización que alguien cometa, amenazando con llamar a las autoridades. Bueno, creo que ya se dan más o menos una idea de la personalidad de mierda de este hombre.

Cuando Jeremiah se entera de la llegada de estos forasteros, especialmente de Joe, intuye que algo irá mal, y ya se imaginarán cuál es su estado de ánimo durante todo el libro. Siempre está alerta, preocupado de que pueda quedarse en bancarrota, y la cosa empeora cuando la gente que tiene deudas con él, comienza a pagarle. Supongo que ya sabrán de dónde viene ese dinero. Pero, ¿cómo es que un negocio puede prosperar dando dinero sin recibir nada a cambio, económicamente hablando? ¿Lo llamarías negocio, acaso?

He llegado a sacar conclusiones, como que Joe tenía algo que ver con la magia, o cosas por el estilo. ¿De dónde sacaba tanto dinero? ¿De dónde conseguía todos esos manjares matinales?

La historia tiene muchísimas moralejas, pues nos da a entender desde la propia perspectiva que la autora nos brinda: siempre hay lugar para el arrepentimiento y las segundas oportunidades, sea quien sea. Sin embargo, siempre habrá gente que se niega a salvarse a sí misma de la condena que lleva arrastrando al paso de los años. Y no solo habla de las segundas oportunidades, sino de muchas cosas más, y al menos a mí me impulsó a seguir mi camino sin titubear, mirar al futuro pero jamás al pasado. Y también podría hacer una comparación: La vida es como un libro, siempre lee hacia adelante pero jamás hacia atrás.

Admiro mucho la paciencia de Joe, que sin lugar a dudas es mi personaje favorito, y estoy totalmente de acuerdo con que a veces las personas solemos estar tan desesperadas que queremos encargarnos nosotros mismos de que la persona que nos ha hecho tanto daño tenga su merecido, que no nos ponemos a pensar que todo en esta vida, da vueltas.

Cuidado, podrías ser el próximo...

Gracias a Ediciones Urano por el ejemplar.

7 comentarios:

  1. Qué buena pinta!
    Éste me lo llevo apuntado!
    Besitos!

    ResponderEliminar
  2. como ya te dije, muero por leer este libro, para empezar su portada es bellísima

    ResponderEliminar
  3. Pues me has activado la curiosidad, ciertamente. Me lo apunto. Gracias por la recomendación.

    ResponderEliminar
  4. Hola! Me parece que tu blog está chulo , ya te he seguido, y me quedo por aquí (:
    espero que te pases por mi blog y me sigas de vuelta:
    http://mylifeinsimplelittlewords.blogspot.com.es/ Besos^^ Nos leemos (:

    ResponderEliminar
  5. Hola! Me ha encantado tu reseña, y creo que el libro podría ser uno de los próximos en caer a mis manos. Me encantan las cosas que nos enseñan una lección, una moraleja o algo que nos haga ver las cosas desde otra prespectiva, y creo que este libro es perfecto para eso, segun tu reseña.
    Estoy de acuerdo en que muchas veces no nos damos cuenta, y queremos que a esa persona q nos ha hecho tanto daño, le pase lo mismo...pero tarde o temprano, cada uno tendra su merecido...

    Nos leemos!

    ResponderEliminar
  6. Hola!
    Me gusta lo que cuentas en tu reseña así que me lo llevo apuntado. Besotes

    ResponderEliminar
  7. ¡Hola! Tienes nueva seguidora, me quedo por aquí ^^
    Espero que te pases por mi blog: http://lostinourbooks.blogspot.com.es/
    Besos (-:

    ResponderEliminar

Gracias por tu visita, agradecería tu opinión. Aunque no responda, ten por seguro que te leo ;). Con cariño, Londres.